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Rendimientos del Capital Mobiliario: Qué son y cómo tributan

Rendimientos del Capital Mobiliario: Qué son y cómo tributan
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rendimientos del capital mobiliario

¿Qué son los rendimientos del capital mobiliario?

Los rendimientos de capital mobiliario son utilidades y contraprestaciones, dinerarias o en especie, que proceden, directa o indirectamente, de elementos patrimoniales de naturaleza mobiliaria.

¿Qué rendimientos se incluyen?

Se consideran rendimientos del capital mobiliario los intereses de cuentas bancarias, bonos, obligaciones y, en general, títulos de renta fija, los dividendos de acciones y las plusvalías obtenidas por la transmisión de cualquier tipo de valores mobiliarios, percibidos durante el período de referencia. En la práctica los rendimientos del capital mobiliario lo conforman los intereses, dividendos, plusvalías, etc. sin descontar las retenciones efectuadas.

También se incluyen los rendimientos obtenidos en Entidades de Previsión Social Voluntaria. Se toma el 35% del rescate como estimación de las ganancias obtenidas.

Y, por último, las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de participaciones en fondos de inversión colectiva, acciones, seguros, etc.; así como el arrendamiento y subarrendamiento de bienes muebles, negocios o minas (art. 101.9 LIRPF) y la propiedad intelectual, industrial, prestación de asistencia técnica.

Los beneficios obtenidos a través de las oportunidades de inversión de Bricks&People en la modalidad de Equity (ampliación de capital) son rendimientos de capital mobiliario y están sujetos a la tributación que a continuación se describe.

rendimientos de capital mobiliario

¿Cómo tributan los rendimientos de capital mobiliario?

Las ganancias obtenidas a través de intereses en cuentas corrientes o depósitos, dividendos, venta de bonos, letras del tesoro o seguros tributan como rendimientos de capital mobiliario. En otro grupo están las ganancias y pérdidas patrimoniales, donde se incluyen las acciones, fondos de inversión, derivados, inmuebles o divisas.

Desde 2015, al hacer el cómputo de lo ganado, Hacienda permite compensar los rendimientos de capital mobiliario que se integran en la base imponible del ahorro con las ganancias y pérdidas patrimoniales. Es decir, que se pueden restar las pérdidas a las ganancias, de manera que solo se rendirán cuentas por las ganancias reales. Si tras dichas compensaciones quedase saldo negativo, es posible compensar su importe en los cuatro años siguientes.

Durante los años 2015, 2016 y 2017 el porcentaje de compensación es del 10, 15 y 20%, respectivamente. El límite del 25% se aplica para el año 2018 y siguientes.

Asimismo, desde el ejercicio 2016, la retención será del 19% para: los dividendos y demás rendimientos derivados de la participación en fondos propios de entidades; la cesión a terceros de capitales propios; las operaciones de capitalización; propiedad intelectual y el arrendamiento y subarrendamiento de bienes muebles, negocios o minas.

Para los rendimientos derivados de la cesión del derecho de explotación de derechos de imagen, siempre que no sean en el desarrollo de una actividad económica, desde 2015 el tipo es del 24%.

Tipos que se pagan por dividendos y demás rendimientos

En lo que se refiere al cobro de dividendos, éste ha sufrido en los últimos años variaciones en el tratamiento fiscal y es que en 2015 desapareció la exención del impuesto sobre la Renta de los primeros 1.500 euros generados por dividendos. Pero, ahora, para la Renta del Ahorro la escala de gravamen queda así:

  • Para una base imponible de hasta 6.000 euros, el tipo es del 19%.
  • Para una base imponible de hasta 50.000 euros, el tipo es del 21%.
  • Para una base imponible de más de 50.000 euros ganados, el tipo es del 23%.

Regla General y reglas especiales

Según la regla general, los rendimientos del capital mobiliario deberán computarse por el importe total percibido por el contribuyente. Pero, hay unas reglas especiales en dos supuestos:

  • Para los rendimientos derivados de la transmisión, reembolso, amortización, canje o conversión de los títulos que representan la cesión de capitales (bonos, letras, pagarés, obligaciones, etc.). Se computan por la diferencia entre el valor de transmisión, amortización, canje o conversión, minorado en los gastos accesorios a estas operaciones que estén justificados, y su valor de adquisición o suscripción, incrementado en los gastos accesorios a la adquisición.
  • Rendimientos procedentes de operaciones de capitalización, de contratos de seguro de vida o invalidez y rentas derivadas de imposición de capitales. La ley establece las siguientes reglas:
    • Cuando se perciba un capital diferido, el rendimiento del capital mobiliario vendrá determinado por la diferencia entre el capital percibido y el importe de las primas satisfechas.
    • Cuando se perciban rentas inmediatas, temporales o vitalicias, lo mismo.

Gastos deducibles de los rendimientos

Los gastos de administración y depósito de valores negociables. Cuando se trate de rendimientos derivados de la prestación de asistencia técnica, del arrendamiento de bienes muebles, negocios o minas, se deducirán de los rendimientos íntegros los gastos necesarios para su obtención y, en su caso, el importe del deterioro sufrido por los bienes o derechos de que los ingresos procedan. Es decir, los mismos que en el arrendamiento de inmuebles, pero sin que sea de aplicación el límite para los intereses y demás gastos de financiación.

como tributan los rendimientos de capital mobiliario

Reducciones de los rendimientos de capital mobiliario

El rendimiento neto del capital mobiliario se reducirá en el 30 % de su importe cuando los rendimientos se correspondan con otros rendimientos de capital mobiliario (arrendamientos, cesión de propiedad intelectual o industrial, derechos de imagen, etc.) y tengan un periodo de generación superior a dos años, así como cuando se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo (indemnizaciones, constitución de derechos de uso vitalicios, etc.), siempre que se imputen a un único periodo impositivo.

La cuantía del rendimiento neto sobre la que se aplicará la citada reducción no podrá superar el importe de 300.000 euros anuales.

Para la determinación del rendimiento neto, se deducirán de los rendimientos íntegros solo los gastos de administración y depósito de valores negociables, que son aquellos importes que repercutan las empresas de servicios de inversión, entidades de crédito u otras entidades financieras que tengan por finalidad retribuir la prestación derivada de la realización por cuenta de sus titulares del servicio de depósito de valores representados en forma de títulos, o de la administración de valores representados en anotaciones en cuenta.

No serán deducibles las cuantías que supongan la contraprestación de una gestión discrecional e individualizada de carteras de inversión, en donde se produzca una disposición de las inversiones efectuadas por cuenta de los titulares.

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